7 de octubre de 2012

ATENTOS, UNIDOS Y ORGANIZADOS

La injustificada prolongación del conflicto suscitado por el personal subalterno de Prefectura y Gendarmería durante la semana pasada, ha demandado que nos planteásemos las consideraciones que surgieron durante nuestra Asamblea del día de ayer, sábado 6 de octubre de 2012, para hacerlas públicas y darlas a conocer a nuestra comunidad.

La primera y fundamental es reconocer el derecho de todo trabajador a reclamar por lo que considera justo, en el marco del irrestricto respeto que establece el estado de plena Democracia que rige en nuestro país. Sin embargo, la actitud de los involucrados en este conflicto y sus consecuencias aunque la corrección de las medidas resistidas haya sido prácticamente inmediata, debe llamarnos a reflexión.

El quiebre de la cadena de mandos, esquema de aplicación inexorable en las fuerzas de seguridad que monopolizan el uso de la fuerza estatal, ha sido un hecho decididamente grave, de manifiesta ilegalidad, agravado aún más cuando se lo ha pretendido prolongar en el tiempo.

Las adhesiones públicas de lamentables personajes de triste presencia en la memoria de los argentinos (Rico; Biondini), sumados a oportunistas de ocasión fogoneados por ciertos medios de comunicación que hace rato ya abandonaron cualquier atisbo de rigurosidad informativa, hacen imposible limitar a una simple reivindicación salarial lo que ha ocurrido en esos días.

La Argentina lleva transitadas casi tres décadas ininterrumpidas de ejercicio democrático, y fue la democracia quien le devolvió tanto a Gendarmería como a Prefectura, la autonomía como Fuerza. La consolidación de este sistema avalado por millones, quedó demostrada en la rápida respuesta de sectores políticos de todos los colores reclamando un inmediato retorno a la normalidad institucional, hecho que debe destacarse en toda su magnitud, aún con la lamentable excepción de los senadores del radicalismo -paradójicamente el partido que sufrió en carne propia un episodio de características similares encabezado Aldo Rico, el mismo individuo que reivindicó a los manifestantes- y los sectores de derecha del peronismo, incluida la patota sindical.

La ingenuidad es un lujo que no podemos permitirnos en los tiempos que corren, aquellos que nos planteamos con absoluta seriedad la defensa del orden constitucional, sobre todo teniendo en cuenta inquietantes antecedentes de episodios similares en naciones hermanas: golpe de estado en Venezuela en el 2002, intento de golpe de estado en Bolivia en el 2008, golpe de estado en Honduras en el 2009, intento de golpe de estado en Ecuador en el 2010, golpe de estado en Paraguay en 2012, todos, que ocultaban en la cacareada asepsia de planteos laborales, una decidida acción destituyente.

Por lo tanto, a estar atentos, muy atentos ante el desarrollo de acontecimientos similares a este, teniendo como fundamental objetivo, más allá de las lógicas y hasta deseables diferencias en nuestros puntos de vista sobre las cosas comunes del país, la cohesión popular ante cualquier intento desembozado, globo de ensayo o cualquier artilugio que intente retornarnos a un pasado doloroso que los argentinos conocemos muy bien.


 Venado Tuerto, 6 de Octubre de 2012

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